El Gobierno reformará la Ley de Cadena Alimentaria del año 2013 para evitar la venta a pérdidas de los agricultores y poder dar respuesta al malestar económico que vive el campo, que ha sufrido una fuerte pérdida de empleo en el último año y protagoniza estos días movilizaciones por toda España.
"Proponemos modificar la Ley de Cadena Alimentaria de 2013 con cuatro ejes: relación más precisa de las prácticas comerciales prohibidas -a través de la transposición de una directiva de la Unión Europea-; regulación contra la destrucción de valor de los productos a lo largo de la cadena, es decir, la venta a pérdidas; obligatoriedad de incluir el coste de producción para establecer precios; y publicidad de sanciones impuestas a las empresas que incumplan la normativa", ha explicado el ministro de Agricultura, Luis Planas.
En la rueda de prensa posterior a la reunión del Consejo de Ministros, Planas ha explicado que esta reforma se discutirá con todas las partes implicadas, incluidas las grandes empresas de distribución como Mercadona o Lidle, con las que el Ejecutivo nunca antes se había sentado a debatir estas cuestiones.