Has pagado una cifra considerable por tu billete, pero al llegar al aeropuerto ves en la pantalla que el avión sufre un retraso y no te queda otra opción que deambular con resignación por la sala de espera. Ya sea debido a que la aerolínea no informa lo suficiente o a que el pasajero no conoce sus derechos, lo cierto es que la mitad de estas situaciones de abuso no son reclamadas por los clientes y por lo tanto, tampoco se compensan. Nos hemos acostumbrado a sufrir esperas, pérdidas y a veces, hasta cancelaciones, como algo inherente al hecho de volar. «Hay tres sectores donde vemos que reiteradamente se vulneran los derechos de los consumidores en España: el de las telecomunicaciones, el bancario y el de las aerolíneas. Por ejemplo, según nuestros datos, en 2019 se abrieron más de 42.000 reclamaciones frente a compañías aéreas, principlamente por retrasos y cancelaciones de vuelos», explica el equipo legal de reclamador.es.