El Ministerio de Consumo prepara un plan integral de alimentación saludable —en coordinación con el Ministerio de Sanidad— que incluye un etiquetado frontal sobre la calidad nutricional de los alimentos y una nueva fiscalidad “que incentive el consumo saludable y desincentive el nocivo para la salud”. “Los datos de obesidad infantil son del 14% y de sobrepeso del 26%”, ha explicado este viernes el ministro de ramo, Alberto Garzón, para justificar la urgencia del plan. No ha concretado en qué se va a traducir esta nueva fiscalidad, pero sobre la mesa está subir los impuestos a los productos más insanos. Además, Garzón anunció que la Agencia Española de Seguridad Alimentaria, hasta ahora dependiente del departamento de Salvador Illa, pasará a integrarse en el organigrama de Consumo.