Las cadenas de supermercados abren sus puertas este lunes con nuevas restricciones de horarios y aforo para evitar colas y aglomeraciones como las registradas la semana pasada, e incluso ya hay alguna que limita el número de unidades que cada cliente puede comprar de un mismo producto.
Las medidas tienen por objetivo garantizar la seguridad y la higiene tanto de los consumidores como de los empleados ante la propagación del coronavirus, según han apuntado las mismas empresas, que también han coincidido en reforzar los protocolos de limpieza de sus instalaciones.