Las oficinas bancarias seguirán abiertas a disposición de los clientes ya que la declaración del estado de alarma para tratar de contener la propagación del coronavirus incluye los servicios financieros entre los que seguirán siendo imprescindibles para los ciudadanos durante el confinamiento. De esta forma, los bancos españoles seguirán atendiendo a los consumidores a través de las sucursales, aunque las propias entidades recomiendan a los usuarios operar bien a través de los cajeros bien a través del móvil o la banca «online» para evitar riesgos al desplazarse a las oficinas.