La declaración del estado de alarma ha apagado la luz del país y ya está cambiando nuestros hábitos de consumo: hemos dejado de consumir en bares y restaurantes y lo hacemos más en casa. Estos días se ha disparado la actividad de los supermercados. Son de los pocos comercios que podrán permanecer abiertos estas dos semanas y las ventas se están disparando estos días porque muchos consumidores, ante la perspectiva de quedarse encerrados en sus casas, están acaparado producto en mayor medida de lo habitual.