Uno de los mejores termómetros para medir la fortaleza del consumo es el gasto con tarjetas de crédito. Y las noticias no son buenas.
Visa, el gigante de los pagos electrónicos, volvió a rebajar sus previsiones de ingresos en el segundo trimestre fiscal, argumentando que la crisis del coronavirus provocó una fuerte disminución en el gasto de los titulares de tarjetas de crédito.
La compañía ahora espera ya que sus ingresos crezcan a un solo dígito, “en el extremo superior del rango medio”. Con más del 40% de la población mundial confinada en sus domicilios, y con fuertes restricciones de contacto social, es lo que se podía esperar