Las mascarillas se han convertido en un producto de primera necesidad para evitar propagar el coronavirus en medio de una pandemia mundial. Pese a la recomendación de su uso por parte del Gobierno, estos artículos sanitarios llegan a cuentagotas a las farmacias y a un precio desorbitado. Desde la Federación de Empresarial de Farmacéuticos Españoles (FEFE) explican que esto se debe a que «a mayor demanda, aumentan los precios». El secretario general de FEFE, Carlos Gallinal, calcula que «los precios de las mascarillas han subido entre un 300 y hasta un 500% en la venta final» por la especulación que están ejerciendo las empresas que se están encargando ahora de su fabricación, sobre todo, en China.