El 11 de mayo, dentro de once días, el pequeño comercio reabrirá, también los hoteles y alojamientos turísticos, y las terrazas de los restaurantes volverán a funcionar al 30%. Será la primera fase de la desescalada que el Gobierno propone para recuperar algo parecido a lo que había antes de que un microbio empujara al país a esconderse en casa. En la desescalada, no hay nada firme. La salud y la economía mantienen un pulso. Los análisis de los economistas alertan de que mantener el actual estado de alarma es insostenible económicamente y los epidemiólogos piden prudencia para evitar que se reactive la cadena de contagios.