El plan de desescalada del confinamiento presentado y puesto en marcha por el Gobierno intenta dotar de seguridad y rapidez dentro de lo posible, de forma que se eviten rebrotes y se permita dar confianza a inversores, consumidores y turistas, referencia importante para nuestra economía.
Dicho plan de desescalada contempla diferencias por territorios, lo que permitiría crear "corredores seguros", es decir; conectar zonas con un nivel de seguridad y probabilidad estadística de contagio equivalente tanto en el origen como en el destino.
Por este motivo, se espera que en Canarias se pueda recibir turistas a partir de 22 de junio (fase de nueva normalidad) a través de esos corredores seguros, manteniendo ciertas medidas de seguridad y salud como la distancia física entre personas o la limpieza de manos.
En cuanto a la hostelería y las playas, habrá que establecer limitaciones de aforo a través de la ley de Sanidad o normativas autonómicas.