El precio de la luz subió un 4,5% en agosto, con lo que encadena cuatro meses de subida desde que marcó mínimos en abril debido al confinamiento. A pesar de esas subidas, la factura de la luz acumulada hasta agosto de 2020 ha sido la más baja de los últimos 7 años. El efecto de estas oscilaciones en la factura depende de la tarifa contratada: no todos los consumidores se están beneficiando de los precios bajos.