Quizás el hecho de pasar más horas en casa, debido a la reducción de la actividad social y el teletrabajo, esté comportando un mayor consumo de agua sin darnos cuenta, y el mismo se vea reflejado tarde o temprano en la factura en forma de subida notable.
Nos preguntaremos seguramente cómo puede ser, si nos duchamos solamente una vez al día y bebemos la misma cantidad de agua que antes. Seguramente no estaremos teniendo en cuenta que al comer y cenar con mayor frecuencia en casa, y hacerlo todos los miembros de la familia, aumenta la frecuencia con la que ponemos el lavavajillas.