Los catalanes han aumentado el consumo de frutas y productos frescos, han reducido el desperdicio alimenticio y han optado por comercios de proximidad durante la pandemia, unas tendencias que previsiblemente han llegado para quedarse, según un estudio de la Generalitat. La consejera de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación, Teresa Jordà, ha presentado el estudio "Impacto de la Covid-19 en la compra y consumo de alimentos", realizado por el Centro de Investigación en Economía y Desarrollo Agroalimentario (CREDA), que dirige José María Gil