Pese a que muchos trabajadores han valorado de forma positiva el hecho de poder establecer la oficina en su hogar debido a la pandemia, un estudio que presentan los especialistas en ergonomía y salud laboral de Fellowes, basado en personal de oficina que ha tenido que desarrollar su trabajo desde casa al menos 4 meses por el coronavirus, muestra que el teletrabajo afecta a la salud física, a la salud mental y que, además, los trabajadores se sienten poco cuidados por sus empresas.
Así, un 55% de los españoles cree que sus empresas no les han ayudado a crear un espacio de teletrabajo saludable cuando comenzó la pandemia y tan sólo a un 45% se les pidió completar una evaluación de riesgos en su puesto de trabajo en casa.
Además un 43% tuvieron que costearse de su propio bolsillo accesorios ergonómicos para evitar dolencias asociadas al trabajo sedentario, de ahí que la percepción que tienen sobre la preocupación en materia de salud y bienestar físico hacia el trabajador por parte de sus empresas sea nula para un 30%.