La sostenibilidad se ha convertido en uno de los grandes valores de las marcas: seis de cada diez turistas se sienten atraídos por las empresas que están comprometidas con el medioambiente e incluso el 30% está dispuesto a pagar más por alojarse en un hotel con esas características.
Así, se confirma la importancia de apostar por la reducción del consumo energético porque tiene un triple beneficio: cuida el entorno natural, la compañía ahorra y se mejora la imagen pública.
De hecho, los hoteles podrían optimizar sus gastos operativos de consumo energético un 40%, y reducir entre un 75% y un 89% sus emisiones de CO2 a la atmósfera,pero para esto, es clave adoptar criterios sostenibles tanto el modelo de diseño como en la construcción de los hoteles
Hay distintas medidas que se pueden adoptar, pero entre las más importantes se encuentran atender temas como la climatización, la iluminación y el agua caliente sanitaria, ya que acaparan el 75% del consumo de energía en hoteles.