Así, según la primera edición de 2021 del informe Perspectivas del Consumidor de Kantar, en las actitudes ante el consumo se aprecia la escisión social que se ha producido a causa de la COVID-19. Por un lado, el 64% de los españoles creen que pueden mantener sus niveles de consumo, cifra que se ha recuperado tras el impacto del estado de alarma y que evoluciona de manera similar a la confianza en el empleo propio, mientras que, por otro, casi un tercio de los consumidores españoles (39%) creen que deben reducir gastos. Aunque esta cifra ha bajado respecto al periodo anterior muestra una demanda de consumo por debajo de lo normal.