Desde el pasado miércoles es obligatorio en Francia la presentación del certificado sanitario para acceder a los cines, teatros, museos y a cualquier evento cultural o espectáculo, deportivo o de otro tipo, que reúna a más de 50 personas, al tiempo que se suprime la obligatoriedad de las mascarillas en los lugares que exijan dicho documento.
Está previsto que desde agosto, esta medida se vaya extendiendo a otros actos de la vida social, así como para acceder a otros establecimientos, como bares y restaurantes.
Así, en los eventos culturales y en los espectáculos en los que se requiere el certificado sanitario dejará de ser imprescindible llevar mascarilla aunque se desarrollen en un espacio cerrado.