A partir de este viernes 1 de octubre los turistas nacionales que viajen a Canarias ya no deberán presentar en aeropuertos o puertos un test negativo de COVID-19, ni tampoco un certificado de vacunación o que acredite haber pasado la enfermedad, aunque los hoteles seguirán exigiéndolos.
La medida había entrado en vigor en diciembre del año pasado para contener la transmisión del virus y la decisión actual fue tomada por la evolución epidemiológica favorable del Archipiélago, dado que la Incidencia Acumulada en las islas y en el resto de España es baja y el nivel de vacunación tanto de Canarias como del resto de CCAA es elevado.
En total, 1.976.146 personas se vieron afectadas por esta medida.