Este fin de semana cambia la hora: en la madrugada del domingo 31 de octubre, se atrasa una hora el reloj y a las 3.00, en la Península, serán otra vez las 2.00, dando entrada al horario de invierno. El efecto más inmediato se notará en la luz natural: a partir de este domingo, amanecerá y anochecerá antes. Los cambios estacionales de hora, que en la Unión Europea se realizan dos veces al año, en marzo y en octubre, se idearon para ahorrar energía. El de este domingo llega en plena escalada de los precios de la luz, que llevan semanas batiendo récords históricos. Pero, en la actualidad, los expertos coinciden en que el ahorro energético que produce el cambio de hora es mínimo.