Nada de usar y tirar. Nada de obsolescencia programada. Hace ya muchos años que la Unión Europea quiere que los productos, especialmente los eléctricos y electrónicos, tengan una vida útil incluso extendida y en buenas condiciones. Es más, pretende que la venta de productos de segunda mano reacondicionados sea una opción cada vez más viable e interesante.