Las grandes cifras macroeconómicas siempre tienen un efecto a pie de calle. En el caso de la inflación, basta revisar la factura de la luz o acercarse a una gasolinera o un supermercado para asumir que los precios no son los mismos que hace un año. El dato de marzo, que muestra un repunte del 9,8% frente al mismo mes de 2021, recoge el encarecimiento de un conjunto de productos, pero el Instituto Nacional de Estadística (INE) también desglosa, uno a uno, la evolución de esos artículos. Entre los que más suben destacan la electricidad (107,8%), el gasóleo (45,6%) y la gasolina (33,6%). Pero en la lista también aparecen alimentos básicos.