Veinte años después, el dólar y el euro vuelven a tener el mismo valor. La devaluación de la moneda europea, que igualó a la americana el pasado martes, se debe a la alta inflación y al miedo a los efectos económicos de la guerra en Ucrania.
En los últimos meses el euro ha acumulado una depreciación de alrededor del 12% respecto del dólar, algo que no sucedía desde el último trimestre de 2002. Esto está generado inquietud en la eurozona, abocando al continente a una posible recesión. Las consecuencias no solo preocupan a los mandatarios de la Unión Europea, sino también a los ciudadanos de a pie, que sufren las consecuencias en sus bolsillos.