Los alimentos son uno de los principales responsables del fuerte incremento de la inflación en el mes de junio, que se situó en el 10,2%, el ritmo más elevado de crecimiento de los precios desde 1985. Según los datos del IPC, confirmados este miércoles por el INE, los productos de alimentación se encarecieron por encima de la media, un 13,3% en el último año, y lo hicieron sobre todo los no elaborados.
De los cerca de 60 artículos de la lista de la compra del supermercado que monitoriza Estadística, una tercera parte presenta subidas aún más elevadas que el dato general de inflación. Destacan en junio, entre todas, las de la fruta y el aceite. Si el de oliva subió un 27%, otros, como el de girasol estuvieron muy cerca de doblar su precio con respecto al que tenían en junio de 2021.