En Europa se generan alrededor de 88 millones de toneladas de desperdicios alimentarios al año, mientras el precio de la cesta de la compra continúa incrementándose. El Gobierno ha aprobado un proyecto de ley para tratar de poner solución a este problema con multas de hasta 500.000 euros. Aunque lo cierto es que, algunas iniciativas particulares, ya llevan años tratando de paliar esta situación.
Cada vez pagamos más y nos llevamos menos. Es la sensación (y la realidad) con la que muchos españoles atraviesan cada día las puertas del supermercado. Y no se trata de unos cuantos productos aislados. Hablamos de casi todos los alimentos que cualquier ciudadano medio necesita para subsistir. El aceite de oliva es ahora un 36,5% más caro que hace un año. Y en esta misma línea, el resto: la pasta, un 28%; la leche, alrededor de un 17%; los huevos más de un 25% y, hasta el agua mineral, casi un 7%, según los últimos datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE).