El consumo en los hogares españoles se va reduciendo a medida que la inflación va deteriorando su poder adquisitivo.
Para paliar estos efectos, OCU Inversiones aconseja, en primer lugar, calcular la tasa de inflación personal.
La Organización de Consumidores y Usuarios pone a disposición de los consumidores la “Calculadora de IPC real”, que permite reflejar de manera realista las pautas de consumo de un hogar con el fin de ajustar los gastos y paliar, así, las subidas de precio y la pérdida de poder adquisitivo en las familias.
La inflación se ha convertido en una de las principales amenazas para la economía de los hogares, cuyas continuas subidas suponen un gran esfuerzo diario en los bolsillos de los consumidores.
En el mes de julio, por ejemplo, la inflación anual en España se situó en un 10,8%, según señala el indicador adelantado del Instituto Nacional de Estadística (INE). Este avance del IPC anual, refleja un aumento de seis décimas frente al mes de junio, que se encontraba en un 10,2%.
Los principales motivos de este nuevo “tirón” en la inflación española se debe a la subida del precio de los alimentos y bebidas no alcohólicas, así como de la electricidad y el comportamiento de la ropa y el calzado, cuyos precios son mayores que el año pasado.
La inflación se ha convertido en una de las principales amenazas que acechan a la economía y todo un reto para el bolsillo del consumidor. Para paliar tales subidas y evitar la pérdida de poder adquisitivo, OCU Inversiones aconseja, en primer lugar, calcular la tasa de inflación personal, es decir, la del hogar de cada consumidor.
Para ello, OCU pone a disposición de los usuarios la “Calculadora de IPC real”, que permite reflejar de manera realista las pautas de consumo personal de su hogar con el fin de ajustar los gastos.