A los libros de texto y dispositivos electrónicos se le suman los listados de materiales solicitados por los colegios, que en ocasiones incluyen jabones, servilletas o papel higiénico. El lunes las AMPA tienen una reunión con la Consejería para abordar este asunto y será entonces cuando se pronuncie
El 9 de septiembre el alumnado de Infantil y Primaria regresa a las aulas de Canarias tras las vacaciones de verano. Dos días después, lo harán los estudiantes de Educación Secundaria Obligatoria (ESO). Se trata de una de las vueltas al cole más caras que afrontarán las familias, afectadas por la inflación, pero que también se quejan de ciertos “copagos” en la escuela pública. “Hay que hacer un repaso de cómo hemos normalizado y se ha reinterpretado el concepto de gratuidad en la etapa obligatoria educativa”, señala Sergio de La Fe, presidente de la Confederación de Madres y Padres de Canarias (Confapa). “Si los libros de texto y otros materiales que hemos delegado en las editoriales, son necesarios para darle al alumnado de Canarias conocimientos, quizás deberíamos aspirar a la gratuidad”, apunta.
De la Fe señala que, según datos que se han recabado a través de las asociaciones de consumidores, la media de gasto inicial por menor que vuelve al cole es de 500 euros, aunque en algunos casos se dispara a los 1000 euros. Entre otras cuestiones, menciona el gasto en dispositivos electrónicos. Explica que desde la pandemia la comunidad educativa ya había advertido sobre la brecha digital, que con la presencialidad se reduce, pero “los centros siguen sin estar suficientemente dotados” para la digitalización. Las AMPAS han intentado promover bancos de libros en los últimos años, aunque con la crisis las familias los venden en el mercado de segunda mano y hay centros en los que se utilizan esas tabletas electrónicas con una licencia para un libro que caduca a veces en junio, “con lo que el niño o niña no podría repasar en verano”, añade.