Según la última encuesta realizada por la UE, el 82% de los europeos cree que las empresas no deberían vender productos que destruyen los bosques del mundo y el 78% piensa que el gobierno debería prohibir los productos que generan la deforestación.
Además, casi la mitad de los encuestados esperan que las grandes empresas sean las más responsables en la protección de los bosques; mientras que una gran mayoría (64%) a su vez piensan que son precisamente quienes peor se comportan a la hora de evitar la deforestación.
Por otra parte, la decisión de actuar contra las grandes empresas que fabrican o venden productos causantes de deforestación es mayoritaria (73%): un 37% dejaría de comprar y un 36% reduciría sus compras.