Con el precio de los alimentos disparado -los últimos datos definitivos del INE sitúan la subida interanual en el 15,4%, la cifra más alta desde el comienzo de la serie histórica, en enero de 1994- llenar la cesta de la compra sin tener gastarse un dineral se ha convertido en un verdadero reto para la mayoría de los hogares españoles, para los que la actual situación supone un sobrecoste anual de más de 830 euros en alimentación, según la estimación de la OCU.