Ni la inflación, ni una sensibilidad extraordinaria a los aumentos de precio han evitado el encarecimiento de la alimentación navideña días antes de la llegada de las fiestas. Según el análisis de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), que monitoriza la evolución de estos precios desde finales de noviembre, la cesta de la compra propia de la Navidad está un 8,2% más cara ahora que hace un mes. Y lo está, sobre todo, porque este año vuelve a dispararse el precio del pescado y el marisco.