La Comisión Europea ha propuesto introducir progresivamente normas más estrictas en materia de emisiones de CO2 para casi todos los vehículos pesados nuevos con emisiones certificadas de CO2, en comparación con los niveles de 2019, de forma que se contribuya a reducir las emisiones de CO2 en el sector del transporte, ya que los camiones, los autobuses urbanos y los autobuses de larga distancia son responsables de más del 6 % de las emisiones totales de gases de efecto invernadero (GEI) de la UE y de más del 25 % de las emisiones de GEI del transporte por carretera.
Concretamente, los objetivos propuestos son los siguientes:
Además, en consonancia con los objetivos del Pacto Verde Europeo y REPowerEU, esta propuesta también tendrá un efecto positivo en la transición energética, al reducir la demanda de combustibles fósiles importados y mejorar el ahorro y la eficiencia energéticos en el sector del transporte de la UE.