El Chief Sustainability Officer (CSO), entendido como el director de sostenibilidad de la compañía, ha ido ganando importancia en las empresas a nivel global, sufriendo una transformación en sus tareas debido al auge creciente de la responsabilidad social corporativa.
Así, en la actualidad su tarea principal ya no consiste en mantener una reputación, sino en integrar de manera real políticas alineadas con ESG (enviromental, social and governance) a la estrategia corporativa de la compañía, cambiando su posición a un rol vinculado directamente a la toma de decisiones.
Por ello, los cuatro grandes cambios en la figura del CSO han sido la capacidad de envolverse en la estrategia empresarial y en la asignación del capital; la creación de interacciones reales con stakeholders; la creación de engagement con inversores; y, el trabajo conjunto con la alta dirección de la compañía.