La concatenación de las estrecheces económicas surgidas por el parón de la actividad económica por la pandemia con la espiral inflacionista iniciada un año después e intensificada con la guerra de Ucrania, y todo en un marco de congelación salarial, ha tenido un intenso impacto en los patrones de gasto de los hogares españoles, especialmente en los de menos renta.
Así lo revelan los datos de la Encuesta de Presupuestos Familiares que esta semana ha difundido el Instituto Nacional de Estadística (INE), en una panorámica que plantea la duda de si esos cambios serán coyunturales, y como tales pasajeros ante la incipiente recuperación de los salarios, o se fijarán como estructurales ante la etapa de meseta que inician los precios tras dos años de subidas.