La Comisión Europea, ante los altos niveles de despercidio alimentario existentes a nivel comunitario, ha lanzazdo una serie de propuestas de economía circular con las que pretende reducir el despilfarro textil y alimentario mediante objetivos obligatorios de reducción de desperdicios y potenciando el reciclaje de ropa y lograr un uso más sostenible de las tierras y de los recursos naturales.
Así, Europa propone para 2030, reducir un 30% per capita el desperdicio alimentario en supermercados, restaurantes y hogares, así como otro 10% más en el ámbito de la manufactura y el procesado, revisando las cifras a finales de 2027.