Los estados miembro de la Unión Europea han adoptado este martes una nueva normativa con la que aumentar la demanda y el uso coherente de combustibles renovables en el sector del transporte marítimo.
El reglamento plantea medidas para garantizar que la intensidad de gases de efecto invernadero se reduce gradualmente en el combustible marítimo desde el 2% en 2025 al 80% en 2050, así como incentivos para el uso de combustibles renovables de origen no biológico y la exclusión de los combustibles fósiles de los procesos de certificado.
El reglamento también fija la obligación de que los buques de pasajeros y los de mercancías utilicen la red eléctrica terrestre para todas sus necesidades de electricidad mientras estén atracados en los muelles de los principales puertos de la UE a partir de 2030