Black Friday parece, en principio, uno de los mejores momentos para comprar del año: una campaña de rebajas antes de las navidades a la que se le suma un contexto de inflación. Pero, ¿realmente merece la pena? La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) explica que cada vez hay menos descuentos reales en estas fechas y que «sólo unos pocos productos son los que realmente bajan su precio», mientras que otros «aprovechan y lo incrementan».