El ministro de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 -Pablo Bustinduy- ha presentado recientemente el proyecto de ley de Servicios de Atención a la Clientela que recupera el texto del proyecto de la pasada legislatura y cuya tramitación se vio frenada por la convocatoria de las elecciones generales. De esta forma, el titular de la cartera de Consumo quiere agilizar su procedimiento y garantizar que todas las personas consumidoras reciban una atención de calidad, personalizada y accesible.
Entre los objetivos de esta nueva ley se encuentra el de reducir drásticamente el tiempo de espera en los servicios de atención telefónica de las empresas ya sea para solicitar información como para realizar reclamaciones. Para ello, la norma contempla la obligación de garantizar que el 95% de las llamadas telefónicas sean atendidas, de media, en un plazo inferior a tres minutos. Igualmente, refuerza el derecho a recibir una atención personalizada por lo que se prohibirá que sean atendidas exclusivamente a través de contestadores automáticos.