Según el informe anual de Ecoembes de 2021, un 29,8% de los residuos que aparecieron dicho año en los contenedores amarillos no deberían haberse depositado ahí, principalmente debido a algunos errores que cometemos a la hora de reciclar. “Cada residuo tiene nombre y apellidos”, recalcan desde la Federación Española de la Recuperación y el Reciclaje (FER). Así lo explica su presidente, Ion Olaeta, a este medio: “Cada flujo de residuos tiene sus especificidades a la hora de su tratamiento para el reciclado”. Sin embargo, todos ellos tienen algo en común: es fundamental una óptima separación de los residuos en origen para que la calidad del material reciclado sea lo más elevada posible y así cumplir con los estándares de las distintas industrias.