No hay consumidor que se precie que en alguna ocasión no haya dicho eso de "a partir de ahora voy a controlar mis gastos porque esto no puede seguir así" después de haber comprobado cómo había decrecido en poco tiempo su cuenta corriente.
Y es que, en la actualidad, a la inflación, que ha elevado de forma notable el coste de la vida en los últimos años, se suman otras barreras que parecen infranqueables para el ahorro, como los gastos innecesarios que en muchas ocasiones realizamos cuando compramos por internet.