La Unión Europea ha aprobado recientemente las nuevas normas que obligarán a las grandes empresas a prevenir, mitigar y remediar el impacto sobre el medio ambiente o los derechos humanos que puedan tener sus actividades o las de su subsidiarias y socios.
Así, la nueva directiva, que comenzará a aplicarse progresivamente a partir de 2027, afectará a las empresas de la UE o fuera de ella con más de 1.000 empleados y una facturación anual superior a los 450 millones de euros, así como a las compañías que formen parte de su cadena de suministros o de distribución, transporte o almacenamiento de productos y permitirá sancionar a quienes incumplan sus obligaciones en materia medioambiental y de derechos humanos tanto en sus operaciones como en las de sus socios.
Las firmas serán responsables de los posibles daños causados y tendrán que pagar compensación por ellos. Asimismo, en caso de incumplimiento se exponen a sanciones y multas de hasta el 5 % de su facturación neta global.