La caída a nivel mundial de los sistemas de Microsoft está provocando un auténtico caos, que afecta a los sistemas de muchas empresas, desde bancos a líneas aéreas, y desde industrias y grandes compañías o medios de comunicación. Miles de usuarios se ven afectados por el problema informático, y se encuentran con vuelos cancelados, citas suspendidas y otro cambio, que pueden tener muy graves repercusiones.