En un contexto global donde la educación se posiciona como un pilar esencial para el desarrollo económico y social de cualquier país, el análisis de la situación en España frente al resto de miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) revela luces y sombras, sobre todo desde el plano de la financiación económica y la equidad del sistema educativo.