Un estudio de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) realizado el año pasado sobre 622 menús ha revelado un exceso de hidratos de carbono y platos precocinados en detrimento de legumbres, huevos y fruta. Es más, ninguno de los menús analizados cumplía las recomendaciones consensuadas por la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN), el Ministerio de Educación y las consejerías de Sanidad y Educación.