El pasado 18 de julio de 2024 entró en vigor el Reglamento sobre diseño ecológico de productos sostenibles (ESPR), una iniciativa promovida por la Comisión Europea con el fin de impulsar un modelo basado en productos más sostenibles y circulares desde el punto de vista medioambiental.
El ESPR pretende mejorar significativamente la circularidad, el rendimiento energético y otros aspectos de sostenibilidad medioambiental de los productos comercializados en la UE, de forma que consuman menos energía, sean más duraderos, contengan menos sustancias contaminantes o tóxicas y puedan repararse fácilmnete para su reutilización.
Este Reglamento también establece un pasaporte digital de productos, que prevé el establecimiento de criterios obligatorios de contratación pública ecológica, y crea un marco para evitar que los productos de consumo no vendidos sean destruidos.