En vísperas de la Cumbre del Clima COP29 en Bakú, Greenpeace exige a los gobiernos que responsabilicen a las corporaciones de combustibles fósiles por los daños causados por el cambio climático con el fin de limitar el calentamiento global y proteger vidas.
Así, la organización pide que se adopte un ambicioso objetivo financiero que obligue a los grandes contaminadores a financiar la adaptación y mitigación en los países más vulnerables, particularmente en el Sur Global e insiste en el cumplimiento del acuerdo de la COP28 para eliminar progresivamente el uso de combustibles fósiles, con objetivos específicos para 2030 y 2035, y en establecer regulaciones para compensaciones de carbono que protejan ecosistemas de alta integridad.