A partir del 1 de enero de 2025, la Directiva CSRD (Corporate Sustainability Reporting Directive) entra en Vigo, obligando a las empresas con más de 250 empleados, ingresos superiores a 40 millones de euros o activos mayores a 20 millones a medir, reducir y certificar su huella de carbono.
Esta normativa, alineada con el Acuerdo de París, exige a las empresas reportar emisiones en tres alcances: directas, indirectas de electricidad y de la cadena de valor. Además, la normativa introduce el principio de doble materialidad, evaluando tanto el impacto ambiental de las empresas como el de sus operaciones en la sociedad y el medio ambiente.
Por otra parte, las empresas deben implementar también herramientas de medición y alinearse con estándares internacionales como la ISO 14001, que también se actualizará en 2025 para reforzar el control de emisiones en toda la cadena de valor.