El papel que desempeñan los séniores españoles en la sociedad dista mucho de los clichés negativos que se les han endosado en el pasado y que han generado a su vez un preocupante y creciente edadismo en determinados sectores sociales.
La realidad actual de la población nacional de más de 55 años muestra un colectivo que ayuda a sus familiares, que apenas hace uso de la Sanidad, que convive muy bien con la tecnología, que cuida de su alimentación y hace ejercicio y que le gusta realizar actividades de ocio y turismo, entre otros.