El etiquetado de los alimentos está en continua evolución en las últimos meses. Por ejemplo, el Consejo de Ministros aprobó el pasado martes un real decreto por el que modificaba la norma de calidad de la miel, obligando entre otras disposiciones a la introducción en las etiquetas del porcentaje de los países de origen de la miel, en el caso de las mezclas. Además ya se analizan cambios en el pan, el jamón, las aceitunas y la horchata. No son las únicas novedades que le esperan al consumidor en este ámbito antes del verano, porque el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 ultima para la primera mitad del año una 'revolución': la introducción del braille y de otras tecnologías como los códigos QR, para impulsar un etiquetado accesible a todas las personas con discapacidad, especialmente la visual.