En 2025, la inteligencia artificial (IA), la sostenibilidad financiera (ESG) y la transformación del trabajo serán clave para la competitividad empresarial, según un análisis de Qaracter.
En el análisis se subraya también que las empresas que adopten IA, optimizan procesos y aumentan su productividad hasta un 30%. Sin embargo, la regulación y la ciberseguridad son desafíos clave. En cuanto a las finanzas verdes y ESG, se destaca que el 70% de los fondos de inversión globales ya integran criterios ESG, lo que facilita el acceso a financiación y reduce costos operativos, mientras que la automatización y la formación en habilidades digitales se alza como elemento esencial para la competitividad.
Así, las compañías que no adopten estos cambios enfrentarán mayores costos, dificultades financieras y pérdida de competitividad en un mercado en rápida evolución.