El crecimiento del comercio electrónico ha aumentado la huella ambiental, y por ello, resulta fundamental que las empresas reduzcan su impacto con decisiones sostenibles en embalaje y logística.
Algunas de las medidas más destacadas poner en marcha pasan por usar embalajes reciclados y ajustados al producto, para evitar transportar aire y reducir residuos; fabricar localmente para minimizar emisiones y apoyar la economía nacional; evitar mínimos de compra, fomentando el consumo responsable; o tener stock amplio y pre-fabricado para evitar la fabricación en pequeñas cantidades, entre otras.