El Gobierno justifica que aumentar la frecuencia mínima requerida de consumo de pescado en los comedores escolares por encima de la actual conllevaría, necesariamente, reducir la presencia como segundo plato de otros alimentos proteicos «que también deben formar parte de la dieta de los escolares». Así lo ha manifestado el Ejecutivo en una respuesta parlamentaria registrada en el Congreso de los Diputados, recogida por Europa Press, al ser preguntado por el BNG por la contradicción que supone que, dentro de un menú saludable, reduzca las pautas recomendadas de consumo de pescado a entre una y tres raciones semanales, «cuando todos los informes de los organismos internacionales de salud y nutrición (OMS, FAO) destacan los numerosos beneficios del pescado para la salud de las personas y la importancia de introducirlo desde la infancia para crear hábitos de consumo». El real decreto impone que se incluya al menos una vez a la semana en los menús de colegios e institutos, cuando desde el sector pesquero y otros colectivos sugerían elevar a tres o cuatro veces su consumo semanal.